Felicitaciones! Estás dando el primer paso para empezar un negocio rentable y es el de informarte sobre los procedimientos necesarios para realizarlo con éxito.
Ciertamente ya tienes en mente cuál es el tipo de negocio que quieres empezar. Si vas a producir juguetes para niños, distribuir productos agrícolas o brindar servicios profesionales. Esta "inclinación de negocio" inicial es la base sobre la cual vas a organizar todos los recursos necesarios para crear y desarrollar tu empresa. Cualquiera que sea tu inclinación de negocio, es fundamental que ésta te guste y que tengas entusiasmo por ella.
El siguiente paso es definir la visión y misión de la empresa.
La visión es una frase corta que describe el estado de la empresa y de su entorno, una vez que ésta haya logrado todos sus objetivos. Es una imagen de lo que uno quiere que sea su empresa en el futuro y lo que pretende lograr con todo el esfuerzo puesto por sus empleados y, por lo tanto, debe ser inspiradora y energizante.
La misión es la motivación y el propósito detrás de la formación de la empresa y va a servir como guía, indicando la dirección que debe a tomar la empresa con cada uno de sus logros.
Luego, teniendo claras la visión y la misión de la empresa, podemos desarrollar una lista de todos los objetivos y sub-objetivos que deberán ser cumplidos para lograr la misión de la empresa.
Cada uno de los objetivos y sub-objetivos que nos hemos planteado podemos descomponerlos en tareas específicas. Cada tarea está compuesto de una serie de requisitos, un conjunto de recursos necesarios para su ejecución, una relación de procedimientos a realizar, y un resultado, producto o entregable final de la tarea que podrá ser evaluado para determinar si la tarea fue lograda con éxito o no.
Una vez definidos los objetivos de la empresa y teniendo una idea clara de cuál va a ser la metodología y las estrategias para lograrlos, podemos dar el siguiente paso que es conformar un equipo de trabajo. El equipo de trabajo está conformado básicamente por tres grupos principales de personas: los socios, los empleados y los consultores y proveedores externos.
Idealmente, todos los socios que comparten la misma visión de la empresa. Ellos están dispuestos, al igual que tú, a dedicar su tiempo y disponer de su dinero para desarrollar el negocio. Ellos conforman, junto contigo, la Mente Maestra de la empresa y es por las ideas que tengan y las decisiones que tomen que la empresa fracasará o tendrá éxito.
Los empleados son personas seleccionadas para ejecutar una serie de tareas especializadas para el funcionamiento de la empresa. Es importante saber escoger a los empleados "pioneros", ya que usualmente empresas pequeñas y recién formadas necesitan empleados que puedan realizar una amplia gama de tareas eficientemente. Ellos deben aprender, entender y compartir la visión de la empresa para lograr una buena relación con la empresa a largo plazo.
Los consultores y proveedores externos son recursos humanos más costosos y que usualmente no comparten la visión de la empresa. Ellos deberán utilizados sólo cuando los recursos internos de la empresa no tengan la capacidad de realizar algunas tareas específicas o cuando las tareas sean de carácter temporal o cuando las tareas a realizar no justifiquen un empleado a tiempo completo para realizarlas.