Aprendiendo a ser Madre |

Aprender a ser madre es un proceso y cada momento es lo que te hace ser única y bella. Para ti, que lo puedes todo, Pilar Sordo tiene algo que decirte. 

Es importante entender que aprender a ser madre es un proceso; donde el tiempo hace que, como siempre, todo cambie. Los hijos crecen y en el proceso te liberan de esa fatiga física de cuidarlos y protegerlos.  De esos días con sueño interrumpido, de ese peso que soportan tus antebrazos, de los saltos inmediatos que das al escuchar sus frágiles vocecitas pidiendo tu presencia sin demoras.

Pero para vivir ese proceso, hay que liberar emociones, compartir angustias y entender que uno no tiene por qué saberlo todo ni exactamente qué se tiene que hacer. No existe una escuela para padres ni la fórmula perfecta para actuar ante cada situación. Por eso, aprender a decir lo que sientes, y pedir ayuda cuando lo necesitas, te hará sentir más fortalecida y que puedes con todo.

Sin embargo, recuerda también disfrutar de la confianza absoluta cuando sean un solo cuerpo. Cuando se mezclen los estados de ánimo (porque tú le transmites todo), el espacio y hasta el aire que juntos respiran. Deberás vencer tu propia fragilidad a este aprendizaje y comenzar a cuidarte, a darte tiempo para ti, y así lograrás estar con mejor disposición para llevar a cabo los desafíos de la maternidad.

Finalmente, no te quedes solo con el recuerdo de aquella vez que compartieron esas cosquillas, las risas en los juegos, las caminatas, cuando dormía con sus pies en tu cara e inclusive esa vez que vencieron juntos esa fiebre alta. ¡Revívelo! Diles que los amas hoy; ahora. Siéntete satisfecha con lograr que tu hijo vea siempre una mamá que agradece el privilegio de educarlo y amarlo. Independiente de cómo definas y vivas esa maternidad.

PILAR SORDO

@PilarSordo1
Psicóloga y Escritora